“Fue una catástrofe inesperada que nos rebasó a todos”, expresó la alcaldesa Lilia Arrieta, al describir los estragos que las intensas lluvias dejaron en el municipio de Álamo e informó que además de la cabecera municipal, 66 localidades resultaron afectadas por las inundaciones
La presidenta municipal relató que el fenómeno fue mucho más severo de lo previsto, pues aunque se esperaba una precipitación de entre 70 y 100 milímetros, finalmente se registraron 270 milímetros de agua en la sierra, lo que provocó el desbordamiento simultáneo de los ríos Pantepec y Vinasco, cuyos cauces se unen en la zona conocida como La Motomapacha, en la comunidad de Cinco Poblados.
“El agua bajó con una fuerza impresionante. Se juntaron los dos ríos y fue como una playa enorme que nos cubrió por completo. No tuvimos tiempo ni de tomar imágenes, lo único que queríamos era poner a salvo a nuestra gente”, narró Arrieta.
La alcaldesa describió momentos de angustia y caos durante la noche del desastre, cuando familias enteras tuvieron que refugiarse en azoteas o pisos superiores para escapar de la corriente. Incluso parte del personal del Ayuntamiento resultó afectado.
“Mi directora de Turismo pasó la noche con su niña de seis años en la azotea de un tercer nivel. Muchos trabajadores perdieron sus casas. Fue un siniestro que golpeó también a quienes estábamos tratando de ayudar”, dijo entre lágrimas.
Hasta el momento, no se reportan personas fallecidas en el municipio, aunque la alcaldesa reconoció que aún se realizan labores de búsqueda y limpieza. En el albergue instalado en la escuela primaria Benito Juárez se lleva un registro de personas no localizadas y de familias que buscan reencontrarse.
“Nos estamos encontrando poco a poco, abrazándonos con lágrimas, pero con alegría de estar vivos”, expresó.
Las pérdidas materiales son cuantiosas: viviendas inundadas hasta el segundo y tercer piso, muebles y electrodomésticos destruidos, calles llenas de lodo y desechos que, tras varios días, han comenzado a generar olores fétidos.




