La renovación de la dirigencia estatal del Partido Acción Nacional en Veracruz, a celebrarse el próximo 20 de junio, quedó marcada por un proceso interno que privilegia el control de los grupos políticos tradicionales y contradice el discurso reciente de apertura democrática impulsado por la dirigencia nacional panista. Especialmente para beneficiar la red de corrupción del diputado Enrique Cambranis, quien tiene la mayoría en el Consejo Estatal panista.
Es para los propios panistas el burdo engaño del presidenta nacional panista Jorge Romero Hererra.
De acuerdo con las providencias SG/020/2026 emitidas por el Comité Ejecutivo Nacional del PAN, la elección de la nueva presidencia estatal para el periodo 2026-2027 no será mediante voto directo de la militancia, sino a través del denominado “método extraordinario”, en el que la decisión quedará en manos del Consejo Estatal (123 gentes) que actualmente está bajo el control de Enrique Cambranis y los Yunes -que ya están en Morena-.
Supuestamente, el mecanismo fue avalado luego de que más de dos terceras partes de los Comités Directivos Municipales y Delegaciones Municipales respaldaran esa modalidad.
La determinación ha generado cuestionamientos al interior del partido, debido a que el método extraordinario reduce la participación directa de la militancia y concentra el poder de decisión en los grupos que mantienen control sobre las estructuras internas y el Consejo Estatal, órgano históricamente influenciado por corrientes y liderazgos regionales.
Aunque el PAN ha insistido públicamente en la necesidad de abrir el partido a una mayor participación ciudadana y fortalecer la democracia interna tras los resultados electorales recientes, en Veracruz optó por un esquema cerrado, alejado del voto universal de la militancia que establecen los estatutos como método ordinario de elección.
Otro de los elementos relevantes del proceso es que el Comité Ejecutivo Nacional determinó que únicamente mujeres podrán contender por la presidencia estatal del PAN en Veracruz, como parte de una medida de paridad aplicada también en Tamaulipas.
Con ello, Acción Nacional en Veracruz se encamina a una renovación interna bajo un modelo que, para diversos sectores panistas, fortalece el control cupular y limita la participación directa de la base militante en la definición de su nueva dirigencia estatal.




